fotografía rafael villar

 

 

 

 
14, 15 y 16 de agosto de 2021 

Céretcientos o la defensa del toro íntegro

Feria del Toro de Cenicientos 2021

 Llegar casi a la excelencia, supone un serio riesgo para el futuro, pues superar los niveles alcanzados se prevé tarea harto complicada. Algo parecido es lo que está ocurriendo con la Feria del Toro de Cenicientos, en la que en este 2021, se han alcanzado cotas difíciles de superar, ardua tarea tiene la comisión organizadora para el año próximo.

En los tiempos que corren, esto del toro íntegro es una utopía, por lo que se agradece enormemente el esfuerzo realizado por algunas personas y entidades por intentar que el Rey Toro salte a los ruedos en toda su apabullante personalidad, que no es otra que su casta, bravura, fuerza e integridad en sus defensas.

Sobre las dos primeras solo el ganadero tiene capacidad de actuar con su alquimia, acertar es otra cosa, por lo que nunca vamos a tener absoluta seguridad de que el bicho que salga por chiqueros cumpla los susodichos requisitos de casta y bravura, por muy buena que sea su reata.

Bien distinta es la capacidad del hombre de actuar sobre la fuerza y la integridad.

La fuerza se consigue con alimentación y entrenamiento y está en manos del ganadero, debemos ser conscientes de que el toro de lidia es un atleta forjado por y para la batalla en el ruedo.

El cuarto atributo, la integridad de sus defensas, queda en manos de la honestidad de los participantes en el rito taúrico, el que más chifle capador, llevándose el gato al agua.

Pues sí honestidad, adjetivo que me lleva al título de estas notas: Céretcientos, combinación de los nombres del pueblo francés Céret y el español Cenicientos. Dos pueblos, de 8.000 y 2.000 habitantes respectivamente, que comparten la defensa del toro bravo en su más absoluta integridad. En estos dos pueblos que se caracterizan por tener plazas de toros de tercera categoría, con ruedos de pequeño diámetro y aforos reducidos, 3.750 Céret y 3.000 Cenicientos (más qué habitantes tiene el pueblo), encumbran en sus ferias al toro íntegro y encastado y como eje de la fiesta el tercio de varas, donde radica la pureza y sobre el que gira toda la corrida: toro-integridad-casta-tercio de varas y a partir de ahí, todo lo demás.

Esto me lleva a esa otra reflexión sobre el toro de primera segunda y tercera categoría, cuestión está manoseada por el “taurineo”, porque la categoría de la plaza la pone la seriedad del toro que sale al ruedo en ella y la de sus aficionados; el toro de Bilbao o de Las Ventas saliendo en una plaza de tercera categoría:

¡Olé por Céretcientos!

En Céretcientos coinciden en el modo de organizar las ferias, estoy convencido que, nada más acabar la de este año, ya están trabajando con distintas ganaderías en busca del toro que saldrá a la arena en 2022. Cuando ya tienen reseñados los toros, empiezan a buscar toreros dispuestos a jugarse la vida con el toro-toro. Los franceses lo hacen a través de la ADAC (Associatión des Aficionados Cérétans), es decir son los aficionados los que organizan y financian la feria. Los coruchos a través de una comisión formada en el ayuntamiento, con su alcaldesa Natalia Núñez a la cabeza, flanqueada por los concejales Iván García y Javier Lizana, y secundada por otros vecinos del pueblo enamorados de su fiesta y repletos de afición.

Entrando ya en la valoración de la Feria, cabe destacar la presentación de toros y novillos, con una impresionante y encastada corrida de la ganadería de Cebada Gago, ¡que recibió 18 puyazos!, donde Pepe Moral se peleó sin convicción, Sergio Serrano muy acelerado, no era para menos, no llegó a conectar con toro y público y el descubrimiento de Miguel Ángel Pacheco, que puso toda la carne en el asador, muy valiente toda la tarde. Daniel López fue protagonista de un gran tercio de varas ante Sabanito 5.

La corrida concurso, de excepcional presentación, tuvo dos toros de gran nivel; Ligero 37 de Prieto de la Cal (habría sido interesante ver cuánto le hubiera durado a Morante este encastado toro del siglo XVIII, cuanto bocazas hay en la piel de toro) y Olivares 48, de Peñajara Casta Jijona, bravo y encastado, ganador a la postre del concurso. El premio de estos torazos, el lote completo, le tocó a Damián Castaño, que estuvo a la altura, valiente, épico, memorable. Robleño y Máxime Solera lo intentaron, estuvieron ahí, y ahí se quedaron. Cabe destacar la gran labor de toda la cuadrilla de Castaño, especialmente un Jarocho fenomenal.

            Terminó el serial con el desafío de los novillos de Raso del Portillo y Los Maños, nuevamente la presentación exquisita, con novillos-toros de gran trapío, destacando la fuerza y dureza de los primeros y la casta, algo blanditos, de los segundos. Una gran estocada de Cristian Pérez a Agobiadito 3, de Raso del Portillo, un playero exagerado, le supuso la concesión de una oreja. Francisco Montero llevó su histrionismo hasta el aburrimiento. Fue cogido (cornada de dos trayectorias en el muslo izquierdo), por el 5º de la tarde, Listillo 45, de Los Maños, al que se dio una vuelta al ruedo excesiva, y operado tras acabar la faena. Isaac Fonseca, todo pundonor, no cuajó faena, pero se nota la evolución en positivo, habrá que seguir estando pendientes de él.

            “Nadie es perfecto”, le dice Joe E. Brown a Tony Curtis cuando éste desvela su identidad masculina, en el inverosímil final de “Con faldas y a lo loco”, de Billy Wilder. Mejor así, porque siempre habrá algo que mejorar, como poner pilas al reloj de la plaza, evitar vender las entradas afectadas por los equipos de televisión que retransmiten la corrida en directo, analizar el porqué de las caídas de toreros y banderilleros sin causa aparente, ¿estará el ruedo demasiado duro?, o ver que ha pasado con los arpones de la remesa de banderillas, que han ido regando el albero cada tarde, ante la dificultad de hundirlas en los lomos de los toros.

            El sr. Presidente debería tener más a mano el pañuelo verde y algo más alejado el de color azul…

            Para olvidar el exceso de celo de los guardias civiles, claramente desmesurados en sus funciones.

            Gran feria, difícil de superar, enhorabuena a la comisión, a los participantes y a los coruchos por su afición. Una feria que demuestra que, si las cosas se hacen bien, la tauromaquia interesa, atrayendo a todo tipo de aficionados: franceses (al menos de Céret y Parentis en Born), y por supuesto de toda España.

¡VIVA CENICIENTOOS Y EL TORO ÍNTEGRO!

Toledo, agosto 2021
Rafael Villar

 

 

 

Sábado, 14 de agosto 2021

Pepe Moral, Sergio Serrano y Miguel Ángel Pacheco

Ganadería de Cebada Gago 

Primer paseíllo de la Feria del Toro 2021.

1º de la tarde: Naviero 26.

Pepe Moral.

2º de la tarde: Sabanito 5.

"Quite a mano": Fernando casanova se libró de una buena...

Sabanito 5, en el caballo.

Sergio Serrano brinda a la alcaldes Natalia Núñez.

Sergio Serrano, al natural.

3º de la tarde: Palillero 36.

Hubo que devolverse un invalido para ver uno de los toros mejor presentados de la tarde.

3º bis: Andarín 55.

Miguel Ángel Pacheco, causó sensación.

4º de la tarde: Amanecer 61.

Así se arrancaba al caballo.

Pepe Moral con la diestra.

5º de la tarde: Olivito 20.

Tercio de varas.

Sergio Serrano, no llegó a conectar con el público.

6º de la tarde: Trampero 9.

 Buen natural de Pacheco.

  

Domingo, 15 de agosto de 2021

Fernando Robleño, Damián Castaño y Máxime Solera

Corrida Concurso de ganaderías 

 1º de la tarde: Dibujado 1, de  Saltillo.

 Dibujado 1, estuvo un tanto desdibujado, por la falta de fuerzas.

2º de la tarde: Ligero 37, de Prieto de la Cal, encastado y poderoso, buen toro.

Damián Castaño, muy valiente.

 Damián Castaño fue cogido al salir de la suerte suprema. Pese a lo dramático de la fotografía, no fue nada y no le impidió torear a su 2º toro.

A Ligero 37 le cortó una oreja, que uno de sus banderilleros le llevó a la enfermería.

3º de la tarde: Batanero 118, de Barcial, fue con fuerza al caballo.

 Le tocó en suerte a un Máxime Solera que sus primeras corridas como matador de toros, le están enfrentando a encastes de los llamados duros.

4º de la tarde: Cascabelero 30, de Albaserrada, devuelto por inválido.

 4º bis: Paquetito 79, de Peñajara Casta Jijona, impresionante de hechuras.

Robleño se fajó con el  toro, que metía bien la cabeza, pero era difícil de manejar.

 5º de la tarde: Olivares 48, de Peñajara Casta Jijona, gran toro, que se alzó con el premio del concurso.

 Así entraba Olivares al caballo.

La cuadrilla de Castaño estuvo sensacional, con Jarocho como mayor exponente.

 Tras la cogida en su 1º, y su vuelta triunfal a la plaza por el callejón, Damián Castaño transmitia la seguridad de un triunfo apoteósico, con valor, decisión y épica lo conssiguió.

Dos orejas a Castaño y vuelta para Olivares 48.

 6º de la tarde: Acompasado 10, de San Martín, encastado, algo flojo.

Máxime Solera, el francés trajo compatriotas siguiendo su actuación.

Damián Castaño se coronó triunfador con tres orejas: valentía y épica.

  

Lunes, 16 de agosto de 2021

Cristián Pérez, Francisco Montero, Isaac Fonseca

Novillada Desafío Ganadero

Raso de Portillo vs. Los Maños

 

Ell humo del cercano incendio de Navalacruz (Ávila), propició en la tarde lo que en física se conoce como Dispersión de Rayleigh, un efecto que llenó la tarde de fuertes tonos rojizos por la refracción de los rayos del sol a través del humo. 

 Minuto de silencio.

1º de la tarde: Marismeño 35, de Los Maños.

Derriibando al jaco.

Cristián Pérez.

2º de la tarde: Tablero 26, de Raso del Portillo.

Francisco Montero se fue a portagayola.

En los primeros lances de capa, el novillo se llevó a Montero por delante, como a un forcado portugués.

 3º de la tarde: Palomo 45, de El Quiñón, segundo hierro de Raso del Portillo.

Isaac Fonseca, en un poderoso pase de pecho.

4º de la tarde: Agobiadito 3, de Raso del Portillo.

La estocada valió una oreja a Cristián Pérez.

5º de la tarde: Listillo 45, de Los Maños. Vuelta al ruedo.

Montero lo recibió a portagayola con el capotillo de paseo.

De rodillas, mirando al tendido.

Si este torero se tranquilizara, seguro que nos daría grandes tardes, pues torear, lo que es torear, sabe...

 

 

6º de la tarde: Lindero 47, de Los Maños.

Fonseca anduvo toda la tarde con revolcones...

Pero es un novillero con mucha capacidad...

Y mucho sitio, le auguro un buen futuro.

 

¡VIVA LA FERIA DEL TORO DE CENICIENTOS! 

 

 

 

 

          

Autor: rafael villar moyo
rvmoyo@gmail.com